Te das cuenta de que maduraste cuando dejas de romantizar los vínculos que te drenan. No estás para salvar parásitos emocionales ni para ser el refugio de gente venenosa. Estás para florecer, y para eso se necesita gente que sume, que cuide y que sepa ser hogar.
una chica en tiktok acaba de decir: “a veces sanar también es dejar de intentar explicarle tu dolor a alguien que decidió no entenderlo.” Y dolió un poco leerlo.