La mayoría de las mujeres no lloran por el hombre; lloran por ellas mismas, por el esfuerzo que dieron, la esperanza que tuvieron, la ilusión en la que cayeron y el recordatorio de que el amor no las ha recompensado.
De verdad estoy tan agradecida con Dios por todas las bendiciones que me ha dando este año, sin duda con altas y bajas, pero es mi año más amado como mamá, como esposa, como hija, como hermana y como amiga. 🤍