Vuelo de 10 horas.
Noche cerrada, luces bajas, gente intentando dormir.
Dos filas atrás, una pareja con un niño de unos 6 años.
Tablet a todo volumen, dibujos y canciones infantiles compitiendo con los motores del avión.
Media hora. Una hora. Nadie dice nada.
Azafatas pasando, miradas incómodas, cero acción.
Al final te levantas y vas hacia ellos:
—Perdonad, ¿podríais bajar el volumen o ponerle auriculares? Es imposible descansar así.
El padre se encoge de hombros:
—Es un niño, ¿qué quieres que haga? Si no se entretiene, monta un escándalo, y los auriculares le hacen daño. Si queríais dormir, haber pagado business.
Traducción: “Mi hijo es mi pase VIP para hacer lo que me sale de los huevos”.
Respiras, sin subir el tono:
—Precisamente porque es un espacio cerrado, hay que pensar en los demás. Tu comodidad no vale más que el descanso de todo el avión.
Mira hacia arriba y suelta algo sobre “la gente que odia a los niños”,
pero baja el volumen casi al mínimo.
Dos pasajeros te sonríen cuando vuelves a tu asiento.
Uno te susurra: “Gracias, pensaba que era el único al que le molestaba”.
El problema no son los niños.
Son los padres que han decidido que su agotamiento es responsabilidad del resto,
y que el “es un niño” les da derecho a colonizar cualquier espacio.
El derecho de tu hijo a entretenerse no incluye convertir un vuelo entero en su guardería personal.
Y no, poner límites a eso no es ser amargado.
Es ser el adulto que muchos padres ya no quieren ser.
Briatore me comi un año entero explicandole a mi familia que el auto era una poronga y por eso franco no podía hacer nada yo no puedo soportar otro año asi veni vos a darles explicaciones acá a tero violado argentina
Lo de la F1 es cachondeo, cientos de aviones y camiones semana tras semana por todo el mundo, pero luego un puto coche no puede gastar 200 litros en una carrera porque contamina. ¿A quien tenemos que matar para quitar este sin sentido?
El día anterior a las vacaciones, la previa de un viaje, de una cita, de un concierto, los viernes, las ganas de decir te quiero antes de decirlo por primera vez, la víspera de reyes. La vida es mejor con nervios y con deseo.
que bendición como engancharte con un libro puede alejarte completamente de la realidad 300 hojas que me impiden generar un pensamiento propio sobre mi día? el paraíso
Ah chicos que loca la amistad, estás solo en medio de la lluvia y te tiran un paraguas, no te solucionan lo mojado pero automáticamente te sentis mejor y acompañado. Cosas lindas de la vida.