Nico Vazquez estuvo 18 años con Gime Acardi, hoy subió una foto con la nueva novia y puso "Te soñé toda mi vida". Necesito que nos juntemos todas y vayamos a cagarlo a trompadas
Tengo 30 años, medico, especialista, con alta especialidad; y aun así cada vez que voy a visitar a mis papas, mi papá me pregunta si necesito dinero y mi mamá si ya comí. Esa es la verdadera riqueza.
Mi hermana se encarga de toda la casa: los niños, las comidas, todo, mientras su marido trabaja y tiene mucho éxito. Él también es súper disciplinado: gimnasio, yoga, una rutina perfecta. Pero cuando mi hermana enfermó unos días, tuvo que ausentarse del trabajo para ocuparse de la casa y los niños. Incluso se perdió una conferencia internacional y algunas oportunidades laborales por tener que quedarse en casa. Al segundo día, se veía exhausto y completamente abrumado. Me hizo pensar cuántos hombres exitosos lo son porque alguien más gestiona su vida silenciosamente, haciendo trabajo no remunerado. Y lo que las mujeres también podrían lograr… si tuvieran una esposa en casa.
Vi un texto que decía: "No hablo mal de la gente que alguna vez amé, pero seré honesto sobre lo que yo viví. Y si eso les molesta, entonces tal vez debieron portarse mejor conmigo." Y estoy completamente de acuerdo.
Coquetear es infidelidad, ocultar mensajes es infidelidad y mentir "'para no causar problemas" también lo es. No te confundas: la traición no requiere contacto físico para ser traición y destruir la confianza. La verdadera infidelidad no empieza en la cama de un hotel, empieza desde el segundo en que borras un chat o escondes una intención, porque sabes que le estás faltando al respeto a tu pareja. La lealtad no tiene puntos medios: desde que se rompe la honestidad,se acaba todo y donde no hay verdad, no puede haber amor, asi de simple.
Me lo tomo personal porque a estas alturas ya sabemos lo que hacemos, con quién y por qué. No hay despistes inocentes. Las acciones hablan por sí solas y no tengo por qué restarle importancia a lo que me duele.
Supe que toque fondo cuando me ví arrodillada en mi cuarto ahogándome en llanto a las 2 de la madrugada pidiéndole a Dios dejarlo de amar y que cuidara mis sentimientos porque sentía que ya no podía más.