No sé si sea un acto de cobardía o simplemente el reflejo de mi necesidad de paz… Decirle a alguien que en su momento quise tanto que ya no me busque, que me deje tranquila y que me permita vivir mi vida, no es fácil. A veces uno tiene que mentir un poco, no por maldad,
hoy hace un año estaba llorando desconsolada en shock por que sabía que el camino que empezaría a recorrer tendría subidas bajadas y momentos neutros y no me he equivocado, deje ir a la persona que me acompañó por 11 años o más, no ha sido fácil, orgullosa de mí y de mi proceso.