Nadie habla del cambio de personalidad que sufres a partir de los 30. Ya no quieres impresionar, te vuelves completamente inaccesible a cualquier cosa que te agote y muchas veces te sientes más tranquilo cuando pierdes a algunas personas.
Casi colapso porque perdí de vista mi ternurin de panda rojo de la vitrina donde existen… quizá no juego tanto con ellos pero verlos siempre me hace feliz.