En medio de la pobreza, el sufrimiento, la enfermedad, la corrupción, la injusticia y la guerra, Cristo sigue brillando. Aun en la oscuridad más profunda, su resplandor persiste. Como simples vasijas, brillemos también con la luz de Cristo.
Yo no tendré “sana doctrina”, pero por lo menos no tengo la opinión tan denigrante que algunos ‘teólogos’ y “bastiones de la verdad” tienen acerca de las mujeres y su lugar en la Iglesia y el matrimonio.
Sé lo que estoy haciendo.
Lo tengo todo planeado: planes para cuidarte, no para abandonarte, planes para darte el futuro que esperas
Jeremías 29:10-11 MSG