un día, tu mascota se irá, y te darás cuenta de que la parte más afortunada de tu vida fue ser amado por una pequeña criatura que pensó que tú eras su hogar.
Yo solía repetirme a mí misma: “Tal vez están pasando por algo”, pero después me di cuenta de que yo también estoy pasando por cosas y jamás me comportaría de esa forma.