Retírate de la misma forma en que llegaste: alegre, genuina, con buenas intenciones y en paz. Seguramente fuiste el golpe de suerte que jamás volverán a tener.
Lo más bonito que te puede pasar en la vida es encontrar a alguien con quien todo sea mutuo. Que tengan interés el uno por el otro, que se cuiden, que se valoren, que se motiven para ser mejores personas, que se apoyen en las buenas, en las malas y en las peores.