«Desgracia» de Coetzee (1999). Es una novela sobre un maestro que es descubierto por su relación con una de sus alumnas. Luego es despedido de su trabajo y condenado socialmente. Muy buen texto sobre las contradicciones morales de los seres humanos. ¡Léanlo!
@irene_menas Me ha costado leer este libro, no es lo que esperaba. Fragmentos como este me hacen pensar que hay que defender el relativismo. Que todo puede ser verdad y que todo es posible. Vamos, no pienso que todas las opiniones son respetables.
No se debe hablar mal en público de quien ya no quiso estar en la vida de uno y no hizo ningún daño. A esa persona se le debe seguir honrando -por doloroso que sea- aunque sea con el silencio.
Ludwig von Mises… tengan en cuenta a este autor clásico sobre economía política. Vale la pena leer su interpretación de la importancia de la acumulación de capital, la inversión extranjera y el control de la inflación.
Un marinero joven y sin experiencia debe lidiar con el injusto trato que recibe de sus superiores.
Este libro me ha gustado mucho. Melville habla del dilema moral de mantener la obediencia colectiva en tiempos difíciles, a costa de la compasión y el perdón de un individuo.
El título ya lo dice todo, los personajes viven por sus memorias. Pero el desenlace es mejor.
En general las novelas de Anagrama me parecen muy entretenidas. Sus libros los recomendaría, en caso de estar buscando una historia o autor nuevos y no estar seguros.
Este libro de Modiano (2007) es sobre un grupo de bohemios obsesionados con la hija de una trabajadora del Moulin-Rouge de Paris de los años 60.
A veces se cree conocer un poco a alguien y resulta que, en lo esencial, no se sabe nada de esa persona.
Esta novela de Houellebecq (1994) me ha parecido buena. La historia de un ingeniero informático cansado, es un poco autobiográfica y muy provocadora. Houellebecq critica con sarcasmo los conceptos de la sociedad de mercado: libertad, trabajo duro, dinero y sexo.
En @LaNauuv promueven conciertos de música clásica en las capillas. Lo que está muy bien, ojalá fuera normal escuchar ensambles musicales en todas las iglesias.