La vida, sin avisar, te acomoda. Tiene una forma curiosa de cuidarte. Te quita lo que estorba, te muestra lo que ignorabas, te pone frente a ti misma. No siempre es fácil entenderlo, pero con el tiempo te das cuenta: todo lo que se fue, te estaba enseñando a soltar.
Te tenía tan en la cima, que pensé que nunca me darías esta desilusión… ahora cómo hago con los recuerdos de los dos riéndonos en un salón de clases a las 8:00 am?
Siempre estuve de su lado, siempre fui leal, permití que hablaran mal de mí, me gané la antipatía de mucha gente, permití que me involucrara demasiado en sus problemas amorosos, decepcioné a un amigo solo por confesarle un secreto a voces… y todo para qué?