Que viva el fútbol y el talento de cada país, que no dependa el deporte mundial de la economía, desarrollo o situación política de las supuestas potencias del mundo.
Soy de los que hacen las cosas desde el cariño, sin llevar la cuenta. En un mundo donde muchos te pasan factura por cada favor, yo prefiero no decir nada y dejar que mis actos hablen solos.
La democracia no se impone, tampoco se logra hablando mal de alguien en cada campaña política, se construye con obras y respeto por este personaje lo único que tiene para mostrar son ataques, nada más.