No. Ya es muy tarde para detenerse, o tal vez no, realmente, pero él no tiene intención de dar vuelta atrás. No ahora.
El castaño también hubo aprovechado aquel espacio para recuperar bien el aliento, y disfrutar de la vista que le ofrecía la fémina de su enrojecido y bello +
Le alegra en lo mas profundo del corazón saber eso, es la más feliz. Aunque no ha oído que se lo diga directamente.
No responderá a eso, solo se adapta a la situación, ¿Acaso eso es algo malo? Porque puede detenerse, si eso es lo que desea.
Su calor corporal también *
rostro.
Con la tan esperada autorización, el castaño llevó ahora sus atenciones al cuello ajeno, donde escondió su rostro, y pasó a dejar numerosos besos, como también largos caminos de saliva que dejaba con su lengua.
Sus manos, algo inesperadas, quisieron inmiscuirse por >
través de sus ropas, chocándose con el cuerpo de ella.
— Dux...
Dijo su nombre en un susurro, casi como si estuviese pidiendo su autorización para seguir.
Es feliz. Muy feliz. Le ha entregado la alegría que no tuvo posibilidad de sentir en años. Quizás en toda su vida.
¿Un cambio de planes? ¿Acaso de verdad esperó que lograría molestarlo de alguna forma con sus besos? No... difícil de creer. Ella... seguro esperaba algo así. >
...espera que así sea, y también espera que de su parte no quiera buscar a nadie más, porque, al menos ella.. es feliz con él.
Era lo que pretendía en un inicio, si, pero desafortunadamente hubo un cambio de planes en medio de la acción. *
Y tendría que tomar responsabilidad.
Calor corporal. Incluso más que eso. Por suerte no le faltaba el aire. Su lengua danzaba a la par de la de ella, se inmiscuía en su boca más y más.
Y por supuesto, un bulto comenzó a marcarse más en su zona inferior, marcándose incluso a +
No, ella no estaba ebria, solo había bebido un poco. Eso... no era incorrecta.
Ambas manos llevó a los costados de su cintura, solo para afianzarla un poco más a él.
A aquel profundo beso sumó su lengua. Lo necesitaba. Ahora ansiaba la de ella.
¡No lo cree! Es decir, no realmente. Solo alguna vez se le cruzó la estúpida idea. Sabe que no lo haría. No ella.
¿Ella... acaso buscaba fastidiarlo en ese momento? Porque... estaría logrando absolutamente lo contrario. Lejos de molestarse, le gustaba, pero... +
¿Por qué cree que buscaría a alguien más...? eso es técnicamente improbable, no necesita eso. Para algo lo tiene a él..
Y si, se nota, aunque podría hacerlo mejor.
No paró aquel beso, si no más bien profundizó un poco más el mismo, si bien el podía fastidiarla *
No logró terminar la palabra, interrumpido por la repentina unión de sus labios, ahora por iniciativa de ella.
La unión no fue corta, sino más bien todo lo contrario. Más largo que las veces anteriores. Se le subían los colores. Su temperatura corporal subió.
Le gustaba.
No siempre está para ella. De hecho, bien se podría decir que es un poquitín ausente. Solo hace lo que puede para mantenerla contenta, y que no busque a alguien más.
A-ah. Sí. Ser más natural. Ahora mismo lo está siendo. Completamente.
— ¿Un ton--? +
Pues.. sabe que puede hacer de todo por ella, aunque debería de saber que no es necesario, o algo taaaan urgente.
Debería tratar de no contenerse y mostrarse naturalmente, sabe que por ello no piensa juzgarlo ni mucho menos que eso.
— Así lo pienso yo... Ah, eres un tonto *
forma tan seguida como en un inicio.
— Mhm... no diría que tengo práctica. Ni siquiera diría que soy especialmente bueno, ¿eso crees? Tal vez sea un prodigio, o algo así...
Y sabía que la haría avergonzar de nuevo con eso. Misión cumplida.
— Podría practicar más contigo.~
¡Y así lo hace! No tan solo por su vocación, sino por ella. Si se lo preguntan, haría el esfuerzo para incluso bajarle la luna, aún con lo ridículamente estúpida que es la idea.
¡Para ser algo más divertido! O algo así. Hace su intento. De la misma forma que no se disculpa de +
Tiene algo de razón, pero, con que haga el esfuerzo para enseñarle lo que sabe es más que suficiente para ella.
¿Y por qué se ha tenido que acostumbrar a ello? Es decir.. no cree que tenga nada de malo, siendo sinceros.
— Sí, además no hace falta usar tanta formalidad. — *
Añadió, hasta que se le escapó una nueva carcajada por sus últimas palabras.
— No te trato como una de mis alumnas, ¿acaso crees que las visito en sus casas y les beso en los labios?
Se defendió, siempre sabiendo que todo iba en broma.
— Y hacemos "eso", además.
— Las matemáticas no son mis mejores amigas, pero hago lo que puedo para enseñarte.
Fue modesto, tan solo un poco. Hace tiempo había estado acostumbrándose a dejar de serlo, al menos cuando la tenía a ella cerca.
— Somos dos. Creo que también me gusta un poco más mi nombre. >
— Que puedo decir, tengo un buen tutor. —
Declaró orgullosa, agradece que no le quite tal mérito, y le alegra que le siga ayudando constantemente.
— Mmhn, me gusta más tu nombre que decirte así, la verdad, peeero, para variar un poco. No hace daño. — *
Como si nada, se relamió. El dulzor de los labios ajenos, sumados a aquel extra del vino, era... agradable.
— Aunque... tampoco me molesta que me llames así.
Agregó, correspondiendo a su sonrisa.
— Señorita Dux.
— Pero has estado leyendo algunas de las cosas que te he dejado. Estoy orgulloso.
Y claro que lo decía a viva voz, ¿para qué ocultarlo? Era la pura y absoluta verdad.
— Señor Pendragon. Es normal que mis alumnos me llamen así. Supongo que me acostumbré a que me llames Oliver. +
— ...Un poco, sí, sabes que hay cosas que aún no entiendo del todo. —
Estudiaba de vez en cuando con la ayuda del contrario, pero también se tomaba su tiempo para poder hacerlo por su propia cuenta.
Era dulce verlo dramático, aunque fuera la primera vez. *
Susurró, antes de volver su atención a sus palabras.
Largos segundos duró el beso, y cuando se separó, bien se pudo notar un pequeño hilillo tenue que separaba ambas bocas.
— Diría que pasa más tiempo en su oficina... pero sí, pasa bastante tiempo en tu casa. ~
— ¿Has estado estudiando matemáticas?
Le sacó una amplia sonrisa. La verdad, por alguna razón era divertido y hasta digno de orgullo el que recordase algo así. Que sí, para muchos podía ser algo obvio, pero para otros no.
— Además yo puedo ser el dramático de vez en cuando... +
— No seas tan dramático, igual el orden de los factores no altera el producto... O algo así era. —
Mano se llevó detrás de la cabeza, sobándose al no saber explicarse del todo; nota mental, no volver a beber.
Y en efecto, aquello que había dicho logro hacerle encender aún *
claramente fingida ante todo tipo de molestia en su rostro.
— Sí, lo sé. Las reacciones de una chiquilla enamorada, o algo así he visto en algunas series, ¿no?
Se carcajeó un poco más. Sabía que eso muy probablemente la avergonzaría más. Por eso, buscó besarla nuevamente.
¡Y estaba bromeando con él! Pues vaya manera en que se le habían girado las tornas. A modo de respuesta, solo soltó un suspirito de alivio. No era necesario darle más vueltas al asunto.
— ¡Solo porque yo te giré el rostro!
Replicó, no con molestia, o al menos un poco de ella, +
— Solo te estoy tomando el pelo, no te preocupes. —
Para su suerte no se lo había tomado a pecho, solo lo mencionó por querer dejar todo en claro.
— Pues te estoy viendo, ¿que más si no? — se rió por lo bajo, es muy ocurrente a veces. *