¡CAMPEONES!🏆
Así llegó el sexto encuentro de La Gran Final, y Harold Castro hizo historia conectando Jonrón y dejando en el terreno a Los Tiburones de La Guaira que alargan su sequía de título en La #LVBP.
Este episodio jamás lo olvidaremos y quedará grabado en nuestra memoria.
Dia#56 de los terremotos en Catia la mar inhumación de niños que no fueron retirados, 40 cuerpos💔lo único que podemos pensar es que sus padres y familiares fallecieron también,familias enteras aquí seguimos en luto y no sabemos cómo salir de el...Seguimos necesitando ayuda ayuda
Qué momento tan especial.
En su primer turno al bate en las Grandes Ligas, Eliezer Alfonzo Jr. recibió una ovación de pie de todo el estadio.
Después de todo lo que ha vivido su familia en las últimas horas, ese aplauso significó mucho más que un simple primer turno. Fue un abrazo de toda una afición.
Hermoso.
Mrc aun no me puedo creer que El Circo de Los Valentino se presentó a sacar cadáveres y sobrevivientes de escombros y que los militares no hicieron más que robar televisores de los escombros. Literalmente los payasos han hecho más
⚠️ IMÁGENES SENSIBLES SE RECOMIENDA DISCRECIÓN | La otra devastadora realidad de #Venezuela🇻🇪 tras doblete sísmico de 7.2-7.5.
Ahora se apilan cadáveres de las víctimas. Playa Grande de #LaGuaira uno de los más afectados.
El régimen de @delcyrodriguezv se tardó en reaccionar y obstruyó ayuda inicial.
#OasisBeach #Caracas #ONU #México #USA
Lo peor del eterno sismo en Caracas fue la espera para que terminara, era como sentir que ibas a morir y no podías hacer nada, solo esperar…
Desolador.
Los domingos en mi casa se compraba El Nacional y El Universal cuyas ediciones dominicales eran de 8 cuerpos. Venía la revista Feriado, luego "Todo en Domingo", y Estampas.
También suplementos a color de comiquitas y publicidad de toda indole.
Cómo extraño ese país.
Repartí pizza durante 5 años.
Se aprende mucho de la gente por cómo abren la puerta.
Era Nochebuena. Estaba amargado. Quería estar con mis amigos, pero necesitaba las propinas.
Mi última visita fue a un motel en las afueras del pueblo. No era un lugar agradable.
Llamé a la habitación 104. La puerta se abrió y una niña pequeña, de unos 6 años, estaba allí en pijama. Detrás de ella, su padre estaba sentado en el borde de la cama, con la cabeza entre las manos.
La habitación estaba vacía, salvo por unas pocas bolsas.
"¡Pizza!", chilló la niña.
El padre levantó la vista. Forzó una sonrisa. Fue a la puerta y contó el cambio exacto: monedas de uno y veinticinco centavos oxidadas.
"Quédate con el cambio", dijo.
Eran 50 centavos. Le entregué la caja. Era solo una pizza pequeña de queso.
"Feliz Navidad", dijo en voz baja.
Caminé de regreso a mi coche. Me quedé allí sentado un minuto. Miré los 80 dólares de propinas que había ganado esa noche.
Pensé en esa niña. Fui al supermercado abierto las 24 horas. Compré un jamón precocido, un paste un brick de leche y un oso de peluche barato.
Regresé a la habitación 104. Llamé. El padre abrió, con cara de confusión.
"Error de entrega", dije. "El gerente dijo que esto va con el pedido. Un extra para las fiestas".
Miró las bolsas. Me miró. Sabía que no era un error. Su barbilla empezó a temblar. No dijo ni una palabra. Simplemente me estrechó la mano, apretándola con fuerza.
Conduje a casa sin un solo dólar en el bolsillo. La mejor Navidad de mi vida.
El mundo es duro. A veces puedes ser blando.
-Anónimo-