Lo más triste no fue únicamente perder a Kai, sino acudir a la tienda buscando una explicación, orientación o simplemente un poco de empatía, y recibir como única respuesta que todo había sido nuestra culpa…
Al trasladarlo cuidadosamente a un hábitat temporal con agua acondicionada y los productos recomendados por la misma tienda, pudimos observar que solo nadaba utilizando una de sus pequeñas aletas y, lamentablemente, 30 minutos después falleció.
… y la responsabilidad que una vida merece.
Al día siguiente de comprarlo, antes siquiera de cambiarlo de recipiente, noté que permanecía mucho tiempo en el fondo del pequeño vaso donde fue vendido.
Quiero compartir mi mala experiencia con @PetcoMexico Compré un betta corona al que llamé Kai con toda la ilusión de darle una buena vida. Desde antes de, me informé sobre sus cuidados, adquirí los productos que ellos me recomendaron y comencé a alistar su pecera con mucho cariño
una psicóloga dijo: “cuando no te sientes bien en un lugar donde antes te sentías pleno, es porque esa etapa ya terminó, aplica en amistades, relaciones amorosas y familiares” y pues entendí todo.