Yo nací para el amor romántico, las comidas familiares en domingo, pasta, vino, los besos profundos, los abrazos fuertes, el tiempo de calidad, y estar recostado en el pecho de la persona que amo.
Hay personas que nunca van a saber cuánto las quisiste, cuánto las extrañaste, cuánto las lloraste, cuánto las soñaste, cuánto las necesitaste, cuánto las esperaste y cuánto amor y vida te costó dejarlas ir.
Y hay que hacer las pases con eso.