No le debes respeto a quien te faltó al respeto primero.
No le debes empatía a quien se burló de cosas que sabía que te dolían.
Y mucho menos le debes lástima a quien sabía perfectamente lo que hacía y, aun así, no le importó.
Nunca quise irme, porque nunca dejé de quererte. Pero me cansé de las conversaciones forzadas, de sentir que te pedía a gritos ser detallista o hacer planes conmigo. Me cansé de parecer que yo te conquistaba a ti. Me cansé de darte todo y sentir que no recibía nada a cambio.
A una mujer que sabe trabajar y cuidarse sola, lo unico que le interesa y le impresiona es la lealtad, el trato, los detalles y la prioridad que le das en tu vida.
Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
Los besos no son nada, comparado con lo intimo que es mirarse con tristeza y nostalgia porque saben que jamás va a funcionar aunque sean el uno para el otro
él nunca supo que podía acompañarlo a todos sus sueños, porque nunca me invitó a soñar con él. Cuántos planes hice en mi cabeza para alguien que nunca me hizo lugar en los suyos…