Yo le he querido mucho, pero estoy hasta la polla.
Yo le he querido mucho y le quiero, pero estoy hasta la polla. No es fácil decirlo. Este club te entra por la piel cuando eres niño y ya no te suelta nunca. Has llorado, has saltado en el salón como un idiota cuando marcaban en el minuto 90, has defendido a este club en conversaciones que no merecían ni un minuto de tu tiempo. Pero hay un momento en el que el amor no puede tapar la realidad. Y ese momento ha llegado.
Podemos enrollarnos hablando de Vini. Podemos hacer lo mismo con Mbappé, con su adaptación, con si encaja o no en el sistema. Son conversaciones que dan para mucho. Pero son el ruido que tapa lo que de verdad importa.
Porque el Real Madrid tiene un culpable claro. Uno solo. Y se llama Florentino Pérez.
Florentino no confía en los entrenadores. No les da poder real. Los trae, los usa, y cuando la cosa se tuerce, los sustituye. Pero cualquier técnico que llegue sabe que hay decisiones que no son suyas, alineaciones que responden a intereses ajenos al fútbol. Y si no alineas a quien él quiere, estás fuera. Si no te gusta el preparador físico que te imponen, te aguantas.
La cantera no le interesa porque no vende, porque no da el titular del fichaje millonario con el que alimenta su ego. Mientras tanto, jugadores formados en Valdebebas salen por la puerta de atrás a triunfar en otros clubes y nadie pierde el sueño.
El aficionado lleva años siendo alejado de su propio club. El Bernabéu es precioso e imponente, y también construido sin insonorización decente. Un estadio del siglo XXI con un problema que no supieron o no quisieron resolver. Y encima, si quieres viajar a ver a tu equipo fuera, que te apañes, porque Florentino pone trabas de todas las maneras posibles para que el desplazamiento sea lo más incómodo posible. Las entradas más baratas para el partido más mierda a 60€. Sin hacer comunidad ninguna.
Dentro del club, la guerrita interna está a otras cosas. El departamento médico lleva demasiado tiempo dando pena. Han humillado a empleados propios sin que nadie pidiera cuentas. No se habla con la mitad de agencias, cerrando puertas a fichajes que tendrían todo el sentido. Y Florentino estuvo años con la lengua fuera detrás del Barcelona, halagándolos con una admiración que sus propios aficionados no entendían. Facilitando inscripciones y seguramente otras cosas. Dándole vida a un muerto por un interés que solo quería él y 5 frikis.
Y la comunicación es otro capítulo bochornoso. Del año 1855 y por supuesto, sudando del aficionado. Para el club que se autoproclama el más grande del mundo, han perdido batallas legales contra personas que nadie hubiera imaginado que podían ganarles. Que Pocholo y dos Charos le paren obras y espectáculos en los tribunales al Real Madrid no es anecdótico. Es un síntoma de un club que se cree tan grande que las formas no importan.
Esto no es un ataque al Madrid. Es al contrario. El Madrid merece una directiva que escuche, que planifique con criterio, que respete al entrenador, que mime la cantera, que trate con dignidad a sus empleados y a su afición.
Florentino, vete ya. No mañana. Ya.
El Madrid somos todos nosotros. No eres tú solo.
El arbitraje de Galech Apezteguia en el Espanyol-Girona es un auténtico escándalo. Absolutamente desastroso.
El último penalti es un chiste de mal gusto. El nivel de los árbitros españoles es vergonzoso.
🏠 Acta Junta General Extraordinaria de La Revuelta
ORDEN DEL DÍA
1. La vecina que canta
2. La pelota
3. El tonto del bombo
Asistentes:
Pedro Almodóvar
Alexia Putellas
Manuela Carmena
Maria Escoté
Javi Calvo
Joan Pradells
La Zowi
Carmen Machi
Estopa
Rosalía
Por fin un vídeo donde se ve todo:
- Carvajal da la mano
- Lamine le dice algo y Carvajal le responde que habla mucho
- Lamine señala que se vayan fuera
- Se lía
- Viene Vinicius y le dice algo
- Lamine le dice que vayan fuera
- Vinicius se enciende
- Corro de victoria final