Los servicios de inteligencia rusos compraron a periodistas y medios de comunicación opositores de Argentina para desinformar sobre el gobierno de Javier Milei. A ver si los medios de comunicación españoles informan sobre este escándalo destapado por la prensa extranjera.
No abusen de mi paciencia. Sarah me da pena. Pero las víctimas de verdad, que son muchas, no se merecen un montaje al servicio de la falacia de Sánchez contra la ultraderecha violenta y blablablá que según él, deudor de Otegi, somos todos. Aquí la verdad: médico forense y juez.
Barbacid ha expuesto esta semana que necesitan 30 M € para obtener los fármacos definitivos que curan el cáncer de páncreas en humanos y q solo les queda financiación hasta Abril.
La respuesta del PSOE hoy ha sido que van a dar esos 30M , más 1 millón y medio mas, a David Broncano; para q pueda seguir preguntando a sus invitados cuántas veces follan al mes.
Torre Pacheco, el antirracismo selectivo y la estrategia marroquí.
Por Taleb Alisalem
Un anciano ha sido agredido en Torre Pacheco. El agresor, un joven marroquí. El hecho, grabado. Las reacciones, inmediatas. La narrativa, predecible. La izquierda mediática se lanza a denunciar el “auge del racismo”, “la extrema derecha” y “la islamofobia”. Los mismos de siempre, con los mismos adjetivos, con el mismo guion.
Pero aquí no hay ningún auge. Lo que hay es hartazgo. Lo que hay es un Estado, Marruecos, que ha hecho de su emigración una herramienta de presión política, y una parte de su diáspora una extensión blanda de su aparato de control. Y lo que hay, sobre todo, es una izquierda cobarde, domesticada y selectivamente ciega. Ve racismo en un tuit crítico, pero no ve supremacismo en los vídeos de marroquíes ondeando su bandera en suelo español tras agredir a un anciano.
Sí, se han ondeado banderas marroquíes en Torre Pacheco. No por nostalgia. Por territorio. Por dominio. Por desafío. Por supremacismo colonial.
Hay algo que no se quiere decir en voz alta, pero que muchos en silencio ya piensan, el proyecto integrador está roto. Y lo han roto quienes no vinieron a integrarse, sino a expandirse. Marruecos no ha exportado ciudadanos, ha exportado agenda. No ha mandado familias “necesitadas”, ha desplazado una ideología. La misma que ocupa mi tierra, el Sáhara Occidental, que oprime a su propia prensa y que alimenta en Europa una red clientelar de obediencia, chantaje y tribalismo.
¿Y qué hacen los colectivos “antirracistas”? Lo de siempre, callar. Callan cuando saharauis son amenazados. Callan cuando activistas son perseguidos por marroquíes en España. Callan cuando en las calles de Barcelona la criminalidad tiene rostro y nacionalidad, pero denunciarlo es “fascista”“Nazi” y “ultraderecha ultraderecha. Callan, porque el problema no es el racismo, sino quién lo sufre. Y si no eres útil a su causa ideológica, no mereces ni una línea de apoyo.
Es curioso cómo funciona la indignación selectiva.
Si un español reacciona ante la agresión de un anciano, es un nazi.
Si un marroquí agrede, es un caso aislado.
Si un barrio se defiende, es extrema derecha.
Si ondean banderas marroquíes del régimen del dictador Mohamed VI en suelo español, es “expresión cultural”.
HIPOCRESÍA con mayúsculas.
Lo que está ocurriendo no es nuevo. Forma parte de un modelo calculado, victimizar a la comunidad marroquí cada vez que alguien osa denunciar lo obvio. Mientras tanto, se criminaliza toda crítica, se anestesia la conciencia y se vacuna a Marruecos de cualquier responsabilidad. Y si alguien se atreve a hablar claro, lo llaman “ultraderecha” “Nazi”… Así se ha construido el nuevo totalitarismo moral, o te callas, o eres el enemigo.
Y mientras tanto, España arde.
Arde en la confusión. Arde en barrios donde la ley ya no es la Constitución, sino la ley del más violento. Arde en discursos institucionales que prefieren proteger sensibilidades ajenas antes que los derechos de sus propios ciudadanos. Arde mientras Marruecos gana terreno, simbólico, económico, político y ahora también callejero.
Torre Pacheco no es un caso aislado. Es un síntoma. Un espejo. Una advertencia. Y quien no quiera verlo, que mire mejor. Porque la bandera marroquí que ondearon está noche, no representa a un pueblo, representa a un régimen. Y ese régimen ha aprendido a infiltrarse no con tanques, sino con víctimas. No con soldados, sino con relatos. Y lo está consiguiendo porque Europa ha perdido el coraje de llamar a las cosas por su nombre.
Pues bien, yo no lo he perdido.
Sí, hay violencia importada.
Sí, hay lealtades extranjeras antes que cívicas.
Sí, hay una manipulación sistemática del victimismo para proteger a un Estado agresor.
Y sí, me puedes vomitar tu odio y falta de argumento en forma de “nazi” “ultraderechista” para dejar evidente de dónde procede el autoritarismo nazi. De ti.
Teniendo en cuenta que El Hormiguero cerró antes que La Revuelta la entrevista con Jorge Martín (es decir, la cerró sin saber que luego La Revuelta intentaría tener la primicia) y que Atresmedia es el grupo que emite el Mundial de MotoGP, el juego sucio parece más de La Revuelta
Los woke insisten en que si rechazamos su basura audiovisual es porque somos machistas, racistas, homófobos y todas las etiquetas demonizadoras que se les ocurra. ¿Es realmente así? Vamos a ver... 👇👇👇
10 diferencias cuando la corrupción cerca al Gobierno de Sánchez.
1-Nadie, ninguna TV, ha grabado la entrada en prision de Aldama.
2-Fiscalía General del Estado mira para otro lado.
3-Wyoming anoche de bromas con Aznar.
4-Infolibre abre con Ayuso.
5-El País no saca editorial de las novedades del caso Ábalos.
6-Sindicatos, mudos.
7-Sumar, Podemos, PNV, ERC, Junts, BNG y Bildu escondidos.
8-El mundo de la cultura, mudos.
9-La Sexta no anuncia ningún especial en su programación.
10-Sánchez, ni portavoz del Gobierno ni portavoz del PSOE salen a decir nada.
La Cruz de Borgoña!! Un símbolo que todos deberíamos conocer para evitar caer en erróneas atribuciones contra las que deberíamos luchar con el arma del conocimiento evitando asi dañar nuestra historia ¿Qué es la Cruz de Borgoña y de dónde viene? Abrimos hilo 🧶