Los domingos no quiero ser la mujer que puede con todo.
Quiero flores, salir a comer, ver películas, muchos abrazos y que por un ratito me consientan como a una niña chiquita.
Qué privilegio poder correr, pagar un gimnasio, comprar comida saludable, tener trabajo, pagar las cuentas, tener piernas que caminan, ojos que ven y una mente que funciona.