En tan sólo 12 meses de gestión se logró revertir la peor herencia económica que ningún otro gobierno en la historia del país había recibido, y que nos condenaba a una inevitable hiperinflación.
Hoy, con hechos inobjetables que validan el rumbo económico elegido, se pone fin a una larga y triste historia de decadencia, y se sientan bases firmes para una economía ordenada, estable y próspera.