me preguntaron: "¿por qué es importante ser amable?", les respondí: "porque nunca se sabe quién está de luto, exhausto o apenas resistiendo. Tu amabilidad podría ser la única ternura que sientan hoy".
Estuve deprimida durante meses, nadie se dio cuenta.
Seguía siendo buena con los demás, incluso sin saber cómo ser buena conmigo misma.
No creo en las excusas para ser mala persona. Todos estamos pasando por cosas.
No seré joven otra vez, por eso yo si mandé ese mensaje largo, si di esos abrazos, si lloro todo lo que quiero, rio en alto sin sentir vergüenza, amo con toda mi intensidad y sé que jamás me arrepentiré.