Se llama Juan Carlos de Pablo, es el economista que iba todos los domingos a escuchar ópera con Milei y Spagnuolo a Olivos (contado por él mismo), acá está diciendo que el gobierno debe congelar las jubilaciones de quienes nunca aportaron, y aumentar las de quienes sí lo hicieron. Omite con maldad decir que todos aportaron, algunos con moratoria, y con crueldad omite también decir que el 90% de quienes se jubilaron por moratoria son mujeres que trabajaron en sus hogares, que criaron hijos, que limpiaban, lavaban y ordenaban, como seguro hizo su mamá. Un despreciable ser humano es Juan Carlos de Pablo.