Me pide no ponerme condón y darle mi teléfono para grabar, agarra mi pene y se lo mete por completo, me susurra “quiero que uses este video para masturbarte cuando yo no esté, ¿shi..? Ahora déjame montar esa vergota que me tiene así de obsesionada por ti”.
Conmigo ella se convirtió en una adicta a grabarse teniendo sexo, a montar sin que la vrga salga de su cuerpo, a recibir grandes cargas de semen en su interior, a pedir bofetadas y tratos fuertes, ahora es un chica obediente muy bien entrenada.