No sé cuál sea el motivo por el que mexicanos y argentinos andan peleándose por sus artistas, pero de una cosa sí les puedo asegurar:
Ningún artista argentino tendría los huevos de presentarse en un palenque donde previamente le dijeron que no se presentara, plantarse frente a la gente que estaba emputada con él y todavía cantarles “A Mis Enemigos”, la misma canción que había provocado su enojo.
Eso solamente lo hizo nuestro Gallo de Oro, Don Valentín Elizalde.