Hoy me dijeron algo muy cierto: si las cosas salen como tú quieres, eso se llama dirección divina, vas por buen camino, pero si las cosas no salen como tú quieres, eso se llama protección divina.
De algo te cuida, de algo te protege la vida
Los hombres se fijan en tus pechos, trasero, caderas, piernas, ojos, cintura, estatura, hasta color de piel.
Pero ojo, no te vayas a fijar en su cartera porque eres una interesada, y tampoco en el físico porque entonces también eres superficial.