Todos tenemos esos momentos en que queremos ser y no somos, queremos volar y nos estancamos, queremos lograr y no lo intentamos, queremos dejar de ser y volver a serlo todo y eso, eso está bien.
ay amigas, si de algo estoy segura es que tener novio es sentirte querida, comer delicioso, estar risa y risa todos los días y dormir en paz diario,, eso de llorar y discutir cada 3 días no es normal, mejor quédense solas
Si usted hoy tiene la bendición de poder dormir en su propia cama, dentro de su hogar, junto a los suyos, dele muchas gracias a Dios, porque otros hoy no tienen esa misma fortuna.
No dejo de pensar en el Alcalde de Bahía Solano que perdió a su hijito de 6 años tras el terremoto.
Con semejante dolor en su corazón tener que atender toda esta tragedia.
Dios le dé fortaleza a él y a su familia. 🙏🏻🥺
Me causa un poquito de gracia ver a muchos diciendo “cesó la horrible noche”, pero durante estos 4 años viajaron, compraron un montón de cosas, disfrutaron de muchas otras y así. No digo que Petro hay sido perfecto, de hecho pudo tener más defectos que virtudes, pero mal H.
Hoy llega a la presidencia un hombre que esencialmente odia a Colombia y a los colombianos. Nos ha llamado cafres, desagradecidos, se ha burlado de nuestra comida y por años le dio urticaria vivir en su propia tierra. Quiso ser italiano, en efecto es norteamericano. A este país sólo lo ha visto como un territorio de usufructo y saqueo para su enriquecimiento particular. Su candidatura y llegada al poder responden a ambiciones personalísimas alejadas de manera radical del servicio y la abnegación pública. Un ser vulgar, inescrupoloso, narcisista y con rasgos psicopáticos. Persecutor de la prensa, misógino, violento, racista y odiador de las diversidades. Ese es el presidente, no otro, y esa es su naturaleza.
Quiero desearnos valor civil, audacia, solidez y solidaridad para enfrentarlo. Estos cuatro años exigirán de todos lo mejor que podamos dar.
Que falta de respeto y que estupidez salir a decir en redes que "cesó la horrible noche" desde la comodidad de quien nunca ha tenido la guerra pisándole los talones.