la envidia no siempre nace por lo material. A veces la gente envidia tu paz, tu manera de brillar sin opacar a nadie, tu capacidad de sonreír incluso con el alma cansada. Envidian tu esencia... esa que no se compra, ni se imita.
A mí si me gustan esos planes de salir por ahí a caminar con calma, mirar el atardecer, comer un helado, reír y hablar de la vida. Ojalá más personas con quienes tener planes así.
para mí, presentarle mi familia a alguien es un acto de amor muy significativo. Mi familia es un tesoro en mi vida y no cualquiera merece entrar en la privacidad de mi hogar, al hacerlo, les abro una puerta a mi afecto y confianza. Por eso es que no cualquiera conoce mi familia.
nací en una familia donde me tratan como a una reina, me felicitan y se alegran hasta por el más mínimo logro, me miman y me quieren tal y como soy. está claro que nunca me voy a conformar con menos, no tengo por qué.