Una mujer regresa a casa radiante de sus exóticas vacaciones, con recuerdos en la maleta y muchas historias por contar. Pero a la mañana siguiente, siente algo extraño en el cuello. En el espejo, se queda paralizada. Justo debajo de la línea del cabello hay un gran insecto que trajo consigo sin saberlo.
Es un recordatorio de que la aventura trae sorpresas. Algunas mejores que otras. Explorar el mundo es increíble, pero un poco de precaución (y quizás una revisión exhaustiva del equipaje) puede evitar que el viaje de tus sueños se convierta en una pesadilla. ¿Cuántas veces pensamos en lo que podríamos traer a casa por accidente de nuestros viajes?