El final de La La Land siempre te deja con un nudo en la garganta. En esa última mirada se condensa toda la vida que pudieron compartir juntos, y todo el amor que decidieron dejar ir.
Damien Chazelle lo explicó perfectamente: “Aunque la pareja se separe, el amor no desaparece”.
Un saludo a todos los hombres que están arreglando su vida solos. Sin parientes ricos. Sin favores. Sin herencias, incluso a pesar de las pérdidas y la falta de respeto. Llegaréis lejos en la vida. Nuestro destino ya está escrito y es la grandeza.