La vida es efímera. Si alguien os importa, haced lo posible para que lo sepa. Nadie nos garantiza llegar a la noche y hay cosas que no deben posponerse.
Cuando menos lo esperas, la vida te vuelve a dar un golpe de realidad, a recordar que la vida es un segundo.
Por eso no podemos olvidar la importancia de cada abrazo, de cada te quiero, de disfrutar de las cosas pequeñas de la vida...