entender no significa tolerar. Yo puedo comprender tu comportamiento por tu historia de vida, pero no voy a tolerar ciertas acciones tuyas, porque mi empatía no implica renunciar a mis límites.
Larga vida a esos amigos que te mandan convocatorias laborales, becas de lo que haces, que se ofrecen a acompañarte al médico o a hacer trámites de la vida adulta.
Existe una maldita nostalgia en los domingos que son frío y soleados. Como si realmente pudiera volver a sentir lo que era que se me desbordara el amor de las manos.
A veces lo extraño.