No está mal emocionarse por el mundial. No está mal anhelar que México logre llegar lejos esta vez. Lo que sí está mal es ser indiferente ante el dolor de las madres buscadoras, la marginación de las sexo servidoras, el olvido del CNTE.
Que ser aficionado no te nuble la vista.
Me caga que mi cabeza sea así.
Wey ya cállate un pinche rato nada de lo que estas pensando esta sucediendo quiero dormir.
Y me caga más porque nunca tengo problemas de sueño, solo en este lapso.