Lo siento mucho por el daño que te hice. Sé que eso dejó heridas y que ahora dudas si volver a empezar conmigo, y lo entiendo. Solo quiero que sepas que no quiero perderte y que he reflexionado de verdad. Esta vez quiero demostrarte con acciones que puedo hacerlo diferente.
He crecido con un escudo y cuando lo quito alguien se lleva algo de mi, algo que parecía bueno, para ellos, pero no para mí, algo que necesitan en el momento pero que no siempre le sería útil.