Tragarse el dolor para no incomodar. Sonreír ante un comentario que hace daño solo porque fue con buena intención. Aguantar eventos, entornos, situaciones y personas que no empatizan con nada de lo que estás viviendo.
¿Para qué? ¿Hasta cuándo te vas a poner en el último lugar?
Nunca le digas a alguien que si está mal es porque quiere. No ve la salida, cree que no puede. Pero no quiere estar mal. Y esa falta de compresión, lejos de ayudarlo, lo hunde cada vez más. Si vos sentís impotencia, imaginate esa persona, que no encuentra los motivos para seguir.
Decidir siempre implica renunciar a otras posibilidades. Y frente a esa renuncia, es normal sentir tristeza, nostalgia o inseguridad. Pero eso no significa que te hayas arrepentido. La decisión correcta puede doler, y eso también es válido.
I can buy myself flowers Write my name in the sand Talk to myself for hours See things you don't understand I can take myself dancing And I can hold my own hand Yeah, I can love me better than you can