RTVE emitirá la saga completa de ‘Toy Story’ el próximo sábado 13 de junio en La 1
La pública emitirá un maratón con las cuatro peliculas, 6 días antes del estreno de la quinta
‘Toy Story 4’ (previsiblemente en prime time) se estrenará en televisión
Lo que la pobre Beatriz confunde es su rechazo con un juicio sobre el rito, cuando su rechazo es solo un dato sobre ella misma.
Soy catalán y vivo en Andalucía, buena parte del tiempo perdido en la nada del enorme término de Almonte. Soy historiador de la Antigüedad y antropólogo.
Lo primero que se aprende en este oficio es a separar dos cosas que la gente confunde sin parar: la sensación que algo te produce y lo que ese algo significa. Podemos estar en las antípodas sin desdén porque no es una contradicción que tengamos que resolver.
Lo que desde fuera parece caos, violencia y descontrol es en realidad un mecanismo altísimamente estructurado para producir solidaridad social a través del cuerpo y la emoción. La gente no se agolpa a pesar del rito; el agolpamiento es el rito. Lo que el espectador moderno —higiénico, individualista, alérgico al contacto y a la pérdida de autonomía corporal en una masa— lee como barbarie es precisamente la dimensión encarnada de la religión, esa que Occidente lleva siglos intentando domesticar y volver decorosa.
El salto de la reja es el ejemplo de manual de la efervescencia colectiva de Durkheim. El salto es un acto ritual de posesión y pertenencia. Una vez al año, el pueblo de Almonte reclama físicamente a su Virgen de manos de todos los demás —de las hermandades filiales, de los forasteros, de España entera— y afirma un pacto: Ella es nuestra.
Yo no puedo tocar a la virgen aunque tenga tierra en Almonte. Al menos no sin permiso. La "apropiación de los almonteños" es, vista por dentro, lo más coherente del asunto. No es una corrupción del rito: es su gramática.
La contestación, el forcejeo, el monopolio que indigna a los de fuera son la forma misma en que se dramatiza ese vínculo. Turner lo llamaría communitas en estado liminal; la romería suspende la estructura social ordinaria, y el salto es el instante incandescente de esa suspensión.
Y aquí está la gran paradoja del catolicismo popular, que es lo que de verdad escandaliza al laico ilustrado sin que sepa nombrarlo: la Blanca Paloma no es "la Virgen" en abstracto. Es una entidad local, de marisma, de Almonte. Lo cósmico hecho parroquial que organiza @hdadmatrizrocio sin poder gestionar del todo porque siempre le va a superar.
Esa reducción de lo universal a lo propio es exactamente lo que el universalismo urbano no tolera, porque lo vive como provincianismo, pero es uno de los mecanismos más antiguos y eficaces que tiene el ser humano para habitar el mundo.
Buena parte de ese horror progresista hacia la religiosidad popular andaluza no es tan nuevo ni tan crítico como cree: recicla un viejo prejuicio —el de la España "culta" mirando por encima del hombro a lo cañí, a la España profunda, a Andalucía como folclore vergonzante—. Es la visión de la metrópoli sobre la colonia, que dura más de tres mil años.
Ese clasismo y ese desprecio territorial no es de izquierdas, Beatriz, así que mejor vigila tus incoherencias.
Yo vivo en ese umbral, pero por la parte de fuera. Mi finca está en esa misma franja de transición entre marisma y monte mediterráneo donde lleva milenios produciéndose lo sagrado. Los santuarios en los bordes del agua, en las zonas liminales entre lo seco y lo húmedo, las divinidades femeninas en el límite de las marismas. Eso no nace en el XIII con la ermita. Es un patrón larguísimo, el mismo que rastreas desde el Calcolítico y lo tartésico. El impulso de sacralizar ese umbral concreto es viejísimo. Quien se ríe del Rocío se ríe de algo mucho más antiguo y más humano de lo que sospecha.
Estuve el sábado en el Rocío abrumado, impresionado y desbordado, acogido por la gente de Almonte y por quienes llegan desde fuera, igual que se hacía en lo que ahora es el dolmen de Soto en Trigueros o en la Valencina del Calcolítico.
El Rocío es un hub, un inmenso lugar de encuentro que funciona igual que cuando vivía la jovencita que fue enterrada en la tumba PP4 de Valencina, la dama del Marfil.
Yo nunca seré almonteño, ni siquiera andaluz, pero me parece estupendo que conviertan lo inmenso en lo local. Lo hacen de lo que tienen: de barro y de marisma, que es uno de los gestos más antiguos del ser humano. Sacralizar ese umbral exacto, el filo entre el agua y el monte, viene de muy lejos.
Nunca pediré permiso a los almonteños para tocar a la virgen y nunca saltaré la reja, pero los veo con absoluto respeto igual que piso su tierra con un respeto sagrado. Entre el fervor que no comparto y el desprecio que tenéis algunos, me quedo con mirar e intentar comprender. Es lo único que, como historiador, sé hacer de verdad.
Y es exactamente lo que tú harías, Beatriz, si tu izquierda fuese real y no puro clasismo estético.
Hacer un trabajo en grupo
2008
-Ibais a la biblioteca
-Repartíais las partes
-Uno hacía la portada
-Otro redactaba
-Entregabais el lunes
2016:
-Abríais un documento
-Cada uno escribía su parte
-Uno no aparecía
-Otro copiaba Wikipedia
-Sacabais un 5
2026↓↓
La sociedad se ha puesto rara pero me sigue sorprendiendo que gente que tardó 40 años en ver al Atleti en unas semifinales de la Champions y 12 años después lo ha visto en cuatro siga señalando al único artifice de semejante hecho.
Disfrutar de un viaje a Sevilla para vivir el ambiente de una final de Copa, disfrutar de un ambientazo en el Metropolitano en una semifinal de Champions, disfrutar de un viaje a Londres para ver la vuelta, disfrutar en el sofá de tu casa viendo un partidazo con tu familia o amigos, eso es lo que te llevas como aficionado...Obviamente todos queremos ganar títulos, pero al final el trofeo no lo levantas tú, ni lo expones en una estantería de tu habitación, ni te llevas el dinero por ganarlo, ni la renovación de tu club, ni el reconocimiento popular, ni las portadas de los periódicos etc Tú como seguidor lo único que te llevas son EXPERIENCIAS y ese es tu mayor trofeo, si aparte de esas vivencias luego ganas pues es la guinda del pastel porque todos queremos ganar pero el mayor premio para el aficionado es el camino para conseguirlo y los momentos vividos porque si solo cuentan los títulos entonces todos los aficionados a clubes que nunca en su historia han ganado no disfrutan? No merece la pena seguir a un equipo que se sabe por presupuesto que nunca va a ganar nada? Esos seguidores son unos segundones, unos derrotistas? NO. Viva el fútbol y sus aficionados con independencia de lo que hayan ganado sus clubes. Punto.
Con Flick negándose a dar la mano a Simeone antes del partido (contrario a lo que hace cuando está ganando), y Raphinha llamando robo a lo de anoche (a pesar de que suele mostrarse respetuoso cuando gana), ahora es un buen momento para recordarte lo que dijo Don José Bordalás hace un año sobre Flick y Laporta:
"Respeto a quienes muestran respeto. Cuando ganas el 90% de los partidos, es fácil ser un caballero. Cuando dejas de ganar, debes seguir siendo el mismo tipo de caballero. Ojalá sigamos oyendo esas excusas."
Via: @atletiuniverse
Tras dos días en los que la maquinaria ha puesto el foco en una jugada que hoy ha sido ratificada, nos surge una duda:
¿Cómo se puede acabar un derbi con solo dos faltas? Os lo detallamos en nuestro ‘Tiempo de Revisión’:
Si, hombre sí, por 50 pavos voy a denunciar al que me pone de desayunar,almorzar, comer, cenar o simplemente unas cañas y trabaja de sol a sol, mientras tú sentado en una poltrona cobras en un año lo que yo en una vida.
Jodete @Tebasjavier 🖕🏻🖕🏻🖕🏻