Me temo que me he acostumbrado a tu comodidad, a no tener que rendir cuentas, a mandarme sola o simplemente en no vivir en modo alerta de cúando seré lastimada.
Estás sola, sin novio, sin ayuda, sin plan B, sin distracciones. Solo tú y tus ganas de salir adelante, enfocada en arreglar tu vida. No lo sabes todavía, pero ya estás ganando