— A: ¿Por qué siempre salimos de noche? No veo bien...
— C: Porque si no, no sería una escapada.
— A: Es pelig...
— C: Is piligrisi.
Venga, dilo.
— A: ...
+ con el cetro; pues su estilo de combate es directo y brutal.
Una sonrisa cargada de determinación y deseos de combatir invade a la guerrera.
— A: ¡Intenta no morir otra vez!
Ailish se lanza cual torpedo en busca de su objetivo, las palabras del contrario fueron suficientes para dar inicio al combate.
Usa ambos brazos para cargar con todas sus fuerzas el arma hacia atrás, es decir... No lanzará hechizo alguno, si no que planea atizarle en la cabeza +
+ gritó a Endika.
Lastimosamente no posee espadas especiales que puedan afrontar la potencia de un hechizo, tampoco puede conjurar magia alguna. Por eso, en estos casos, un cetro antiguo imbuido en la magia de la princesa es su mejor opción.
— A: ¡Christa!
— C: ¡Si! ¡Lo veo!
La joven pelirroja enfunda su espada y agarra el cetro que carga en su espalda; la cabeza de este comienza a emitir una luz esmeralda un tanto intensa.
Entonces, ahora sí, se prepara para el combate.
— A: ¡Aquí me tienes! +
— A: Atrás, Christa.
La joven princesa dió un respingo al ver cómo Ailish avanza algunos pasos para luego armarse con su espada.
— A: Lo siento, no sé quien eres.
Vociferó al contrario.
— A: Pero es evidente que me buscas a mí.
Desde atrás, la protegida observa +
+ desconcertada, preocupada...
Tragó saliva, temiendo otro escenario grotesco. Otra parte de ella la hace dudar, no parece notar signos de hostilidad en Endika; mas nunca se sabe.
— A: Te daré lo que quieres con una condición...
Echa la vista atrás por un instante con su +