Me dices que tengo a otras
Yo no sé cuáles son las otras
Yo solo tengo tres (3) hermosas rosas
Una para tus cabellos
Otra pa tus labios rojos
Y la más roja pa tus ojos negros
Kafka a Milena: "ayer te aconsejé no escribirme a diario. Hoy sigo opinando lo mismo; considero que sería un beneficio para ambos y vuelvo a aconsejártelo. Solo que, por favor, Milena, no sigas mi consejo y escríbeme a diario. Me bastan unas pocas líneas, dos líneas, una palabra"
¡Déjame sentir la
exhalación de tus poros y palpar tu vello, imagen humana de agua y de
albúmina, destinada a la anatomía de la tumba, y déjame morir con mis
labios pegados a los tuyos!