No está mal emocionarse por el mundial. No está mal anhelar que México logre llegar lejos esta vez. Lo que sí está mal es ser indiferente ante el dolor de las madres buscadoras, la marginación de las sexo servidoras, el olvido del CNTE.
Que ser aficionado no te nuble la vista.
Si mi yo de este año pudiera hablar con la del año pasado, le diría que no llore por esa pizza de Domino’s que nunca llegó en su cumpleaños, que no mame
Ojalá los profes, las madres buscadoras y los familiares de los 43 si puedan reventar la inauguración en el Azteca y les quede bien claro a los gobiernos que no pueden usar las causas sociales para llegar al poder y luego darles la espalda
Y como último acto de amor, esa persona, por última vez, repitió su patrón, para que tú por fin entendieras, que a pesar de todo su potencial, eso es lo que elige ser.