Gran intervención de Gibrán Ramírez (@gibranrr). En minutos desarmó a la presidenta y resumió lo que millones de mexicanos pensamos:
No confiamos en las autoridades mexicanas.
No lo hacemos porque no han sido capaces de llevar ante la justicia a Rubén Rocha Moya, Adán Augusto López o Cuauhtémoc Blanco. La 4T es sinónimo de impunidad, opacidad y protección política.
Una varilla en una mano, una pala en la otra, de rodillas en un descampado, buscando a su hijo bajo tierra. La tierra de su patria…
No conozco imagen más exacta de una soberanía quebrada.
Sheinbaum exige a España que pida perdón.
Antes debería ella pedir perdón a las madres buscadoras.
Discurso íntegro: https://t.co/2OLjLuReRR
¡ Otra vez !
Me BORRARON este video, pero... ¡ lo recuperé !
Creo que les duele mucho
Cuando AMLO declaró que dejó Chilpancingo a merced de los narcos y sacó a la Guardia Nacional
Obvio, por ser su CÔMPLIC€
No le den RT ni FAV porque la narcosecta de Morena se enoja mucho
Ya escribí un artículo el otro día hablando sobre el premio a la incultura.
Sobre cómo, en pleno siglo XXI, a veces el aplauso masivo no celebra el talento… sino la mediocridad convenientemente maquillada.
Y hoy vuelvo al tema porque hay algo que no deja de darme vueltas en la cabeza
¿Cómo es posible
que una tierra que parió gigantes musicales,
que le regaló al mundo elegancia, poesía y ritmo,
termine aferrándose casi con fanatismo tribal a los éxitos de Bad Bunny como si fueran la cumbre cultural de su historia?
¿Cómo se explica eso?
Estamos hablando de Puerto Rico
La isla que produjo voces inmortales
Compositores finos
Orquestas que parecían universidades del ritmo
Gente que sabía escribir letras con metáforas, con alma, con calle y con clase ,
Música que se podía bailar…
y también pensar.
Música con swing y con cerebro
Y, sin embargo, hoy pareciera que todo ese legado se reduce a repetir un estribillo vacío, a celebrar lo básico, lo fácil, lo desechable.
No es un problema musical.
Es más profundo,
Es psicológico
Cuando una sociedad empieza a defender cualquier producto solo porque “es nuestro”, ya no está ejerciendo criterio…
está ejerciendo nacionalismo ciego.
Y el nacionalismo ciego es primo hermano de la manipulación.
Porque cuando te convencen de que debes aplaudir algo únicamente por bandera y no por calidad,
ya no estás eligiendo
Te están eligiendo a ti
Te están manejando
Te están usando
El arte verdadero eleva
Te obliga a crecer
Te exige sensibilidad
La cultura basura, en cambio, adormece
Repite
Hipnotiza
Simplifica
Te convierte en consumidor, no en pensador
Y ahí está el verdadero peligro.
No que un artista exista.
Cada cual canta lo que puede.
El problema es cuando millones aceptan eso como cima creativa.
Cuando confunden popularidad con grandeza
Streaming con legado
Ruido con música
Eso ya no es gusto
Eso es decadencia cultural.
Es el síntoma más claro de una sociedad fácil de dirigir, fácil de entretener, fácil de distraer.
Pueblos que antes producían poesía…
ahora producen tendencias
Antes formaban músicos.
Ahora fabrican ídolos de temporada.
Antes el arte nacía del alma
Ahora nace del algoritmo
Y cuando el algoritmo decide lo que escuchas, lo que bailas y lo que admiras…
ya no eres libre
Eres moldeable.
Y un pueblo moldeable es el sueño de cualquier poder.
Porque al que no piensa, se le gobierna fácil
Al que no cuestiona, se le vende cualquier cosa.
Al que solo repite coros… nunca le dará por escribir su propia canción.
Tal vez por eso duele,
No es rabia
Es tristeza
Porque uno sabe de lo que esa tierra fue capaz.
Y cuando conoces la grandeza, la mediocridad duele el doble.
La cultura no muere de golpe.
Se desgasta
Se abarata
Se simplifica
Hasta que un día aplaudimos cualquier cosa…
y encima creemos que estamos celebrando un triunfo.
Y no.
A veces no es un premio
A veces es el certificado elegante de que nos volvimos más fáciles de manipular
Y por si fuera poco, la ignorancia alcanza un punto casi ofensivo cuando algunos, en un arrebato de fanatismo infantil, se atreven a comparar a Bad Bunny con Michael Jackson.
Ahí uno ya no sabe si reír… o preocuparse.
Porque esa comparación no nace del gusto.
Nace del desconocimiento.
Es confundir tendencia con trascendencia.
Michael Jackson no fue un artista viral.
Fue un parteaguas histórico.
Vendió más de 400 millones de discos físicos en una época donde no existían redes sociales,
ni plataformas digitales,
ni algoritmos inflando reproducciones,
ni campañas de marketing disfrazadas de “orgánico”.
La gente tenía que salir de su casa, entrar a una tienda y pagar por su música.
Discos reales.
Entradas reales.
Filas reales.
Y aun así llenó estadios en los cinco continentes
Sin Instagram
Sin TikTok
Sin streaming , cuando no había Spotify,
Solo talento ,Solo disciplina, Solo arte.
Redefinió la industria, cambió la forma de bailar, de producir, de filmar videoclips, de entender el espectáculo.
No siguió la cultura, La creó
Comparar eso con un fenómeno construido por la repetición digital y el consumo rápido no es exageración…
es amnesia cultural.
Porque una cosa es un legado que atraviesa generaciones.
Y otra muy distinta es un producto que dura lo que dura la moda del mes.
Y cuando una sociedad coloca ambas cosas en la misma balanza, el problema no está en los artistas…
está en el criterio.
Porque el fanatismo, cuando reemplaza al pensamiento crítico, convierte cualquier ruido en mito
Y eso ya no es orgullo nacional.
Eso es dejarse manipular con demasiada facilidad
Francamente…
confundir historia con tendencia no es pasión cultural.
Es, simplemente, una forma elegante de la ignorancia.
Por: Michel Miguel
Ahora con EL FRACASO Y EL NARCOGOBIERNO QUE RESULTÓ LÓPEZ OBRADOR Y SHEINBAUM LES PREGUNTO.🥳
Quien fue mejor Presidente? 🤷♀️
Felipe Calderón - 🔁
López Obrador - ♥️
#CalderónFueMejor
Voten 👇 🙋🏼♀️
@pan_ao Pues la verdad no se nota una estrategia real contra la 4T. El PAN le debe MUCHO a México. En cada plaza pública, todos los días, tendrían que estar mostrando la verdad de las tranzas de los oficialistas. En cambio, en mutis y cobrando.
AMLO: EL SALVADOR DE LOS RESENTIDOS Y PERDEDORES
¿Alguna vez te has preguntado por qué te cuesta tanto aceptar que AMLO se equivoca?
¿Por qué cada crítica te enoja, te hiere, te arde… como si se metieran contigo directamente?
Porque no lo ves como un presidente. Lo ves como un espejo emocional.
No lo elegiste con la cabeza. Lo elegiste con las tripas.
Y él lo supo desde el primer día.
Desde el principio, AMLO no vendió ideas: vendió consuelo.
No ofreció reformas: ofreció redención.
No prometió un país mejor: prometió que tú no eras el culpable de nada.
¿Fracasaste en tus estudios? Fue culpa del “neoliberalismo”.
¿No tienes un buen trabajo? Es porque “la mafia del poder” te lo arrebató.
¿Estás atrapado en una vida que no querías? Tranquilo, no fue tu responsabilidad: el sistema te jodió.
Así empezó todo.
Transformó el resentimiento en virtud.
Convirtió el estancamiento personal en orgullo ideológico.
Y llamó “justicia social” a lo que no era más que revancha emocional.
¿Por qué crees que dividió al país entre “los de arriba” y “los de abajo”?
Porque no necesitas argumentos cuando tienes una dicotomía moral.
Basta con repetir: ellos son los malos, tú eres el bueno.
Y así nació la narrativa perfecta para quien no quiere hacerse cargo de sí mismo.
Una narrativa donde el culpable siempre es otro.
Una donde el esfuerzo personal es irrelevante y el mérito ajeno, sospechoso.
¿Te das cuenta de lo cómodo que es eso?
No necesitas mejorar.
No necesitas competir.
No necesitas estudiar más, ni trabajar más, ni superarte.
Solo necesitas indignarte.
Y él te dio razones nuevas cada mañana.
¿Ves ahora por qué la crítica a AMLO se siente como un ataque personal?
Porque si él está equivocado, entonces tú también.
Porque si su discurso es falso, tu excusa también lo es.
Y eso duele más que cualquier insulto.
Entonces te aferras más.
Te radicalizas.
Suspende el juicio crítico.
Y en nombre de “los pobres” justificas cualquier cosa: censura, militarización, destrucción institucional, ataques a la Corte, manipulación electoral.
¿No es eso lo más antidemocrático que existe?
Pero como te dijo que tú eras “el pueblo bueno”, te lo creíste.
Y te volviste su cómplice emocional.
Porque no estás defendiendo a un presidente.
Estás defendiendo tu derecho a no responsabilizarte.
Tu derecho a culpar a otros de lo que no has querido enfrentar.
Tu derecho a seguir igual… pero sentirte moralmente superior.
¿Y si lo que más odias de los “fifís” no es su riqueza, sino que no te necesitan para nada?
¿Y si lo que más te irrita no es su privilegio, sino su autonomía?
¿Y si por eso necesitas tanto a AMLO?
Porque sin él, el fracaso dejaría de ser un mérito.
Y la envidia, dejaría de ser virtud.
Entonces no. No te enoja que critiquen a tu presidente.
Te enoja que te quiten la coartada.
Y eso, querido, se llama despertar.
Mira @Claudiashein ¿Cuánto hubieras dado por ser tú la de la foto, para ufanarte de tu valiente protesta contra cualquier mal gobierno? Ya no alcanzaste para ser la de esta foto, pero sí acabaste encabezando el nefasto gobierno que destruye México. 🤷🏻♂️
15 de noviembre 2025.
@SEGIAGUA ¿Si lo reporté desde el martes, por qué me lo dicen hasta hoy? 3 días tirándose el agua. He estado en comunicación con ustedes en mensajes directos desde el martes.