Unos ven aquĂ un ilegal profanando un uniforme.
Otros, un migrante que ha salido adelante y estĂĄ dispuesto a ayudar a los demĂĄs.
Y luego, los que no miramos el color de la piel, sĂłlo vemos a un puto picoleto de mierda mĂĄs.
Gracias de verdad, porque a pesar de cometer errores y por mucho que se tuerza el camino, me sigo sintiendo querido por mi gente y la paciencia que se me tiene. Por seguir creciendo y mejorando como persona dĂa a dĂa.