Entre más te conoces, menos necesitas. Menos ruido, menos validación, menos compañía vacía. Tu energía ya no se gasta en agradar, sino en proteger tu paz. Y eso te hace subir. Porque cuanto más eliges desde el alma, más alto vuelas y más caro se vuelve el acceso a ti.
Me está colmando la paciencia una compañera del jale, espero tomen cartas en el asunto los altos mandos porque si no, estoy segura que un día de estos le voy a partir el osik sin remordimiento.