Siempre digo que no quiero casarme, pero no es del todo cierto.
Lo que pasa es que, si algún día lo hago, quiero que sea una sola vez. Quiero hacerlo con alguien que me ame de verdad, así como yo lo ame a él. Nada menos que eso.
Por suerte todavía alguien puede ser el primero en llevarme serenata, en pedirme ser su novia de una forma bonita, planear dates lindas, ir a conocer el mundo juntos, crear recuerdos y experiencias bonitas.
En fin, todavía me quedan primeras veces por vivir.