Creo que nada me pone de tan mal humor como leer o escuchar a alguien en contra de los feriados. Me llena de odio, me arruina el día, no me dan ganas de discutir, solo de destruir.
Entonces, el real peligro del mundo no eran los progresistas, las feministas, los colectivos LGTB+, los migrantes o los zurdos, sino una élite mundial de multimillonarios q siempre se dijeron conservadores, cristianos, anti progresistas o anti educación sexual. Finjamos sorpresa