Salí a caminar, hice mandados, limpié casa, me bañé, almorcé, lavé ropa, destapé el caño del lavadero.
Puedo tener mil defectos, pero no pueden negar que soy autosuficiente.
Vayan tras sus sueños. Persíganlos hasta alcanzarlos. Cuesta, todo es un gran sacrificio, días de cansancio extremo, y de preguntarte ¿para qué?. Pero te juro que vale la pena.
No disfruto de entrenar, lo hago por obligación, ¿Y QUÉ?. Ojalá me gustara, así por lo menos dejaría de escuchar huevadas de los expertos en actividad física. Ridículos.