Hay que aprender a dejar fluir los amigos, a no reclamar reciprocidad en las relaciones cuando no te la quieren dar, a no forzar vínculos y a hacerse a un lado cuando ya no te sientes parte. No por ellos, sino por uno
“todo ese amor que sentiste por esa persona, fue un reflejo de ti, porque eso es tuyo. tú eres quien tiene esa magia y en donde tú existas y lo compartas, lo verás. no es la persona, eres tú”
Este año me ha pedido tanto. Me ha pedido que deje, que suelte, que vaya, que regrese, que no me siente y que no me pare. Se me fue medio año sin saber que quería la vida de mi. Y como siempre su única respuesta fue; suelta.
Suelta que me llevo todo, que te traje de todo.