En ningún partido del mundial me había imaginado perdiendo. En ninguno pensaba en cómo sería todo si nos eliminaban, tenía fe ciega en el corazón de este equipo...
Salvo Egipto. Minuto 40' del primer tiempo vi en mi cabeza bien clarito el escenario de ser eliminado en 8vos.
Lo que GRITÉ este gol de Messi hermanito, casi me agarra un abc
Dios mío. A nosotros nos llegaban a anular el gol que le anularon a ellos o el 5 hacía tres faltas con amarilla como hizo Paredes y todavía estamos en el estadio puteando al árbitro.
Sepan perder viejo. Jugamos mal todo el Mundial (salvo los últimos 15’ con Inglaterra). Pasó lo lógico lamentablemente.
La situación es catastrófica. Me fui a dormir angustiado y me levanté igual. Esto es similar a un proceso de ruptura amorosa. Y lo peor es que no puedo hacer nada para evitarlo. Mi cerebro está literalmente en duelo.
El futbolero está en su casa, masticando bronca, llorando, tratando de retomar fuerzas para encarar uno de los lunes más duros de su vida. Acá están los que ven futbol cada cuatro años y mucho no entienden, a veces me gustaría ser uno de ellos.