¿Periodista? no entiendo cómo.
En abril de 2024 el gobierno de Ecuador irrumpió armada en la embajada de México en Quito para secuestrar a Jorge Glas, quien tenía asilo político concedido por nuestro país. Violó la Convención de Viena, violó nuestra soberanía y cometió un acto de fuerza contra territorio mexicano. Por eso AMLO rompió relaciones diplomáticas. Esa es la causa real, no un capricho.
Ahora, con las relaciones rotas, la @SRE_mx emite una circular de sentido común: los funcionarios mexicanos no deben interactuar protocolariamente con autoridades ecuatorianas en el marco del partido de hoy. No prohíbe que la afición se abrace, no prohíbe el fútbol, no prohíbe el contacto humano entre pueblos. Solo impide la farsa de fingir normalidad diplomática con un gobierno que agredió a México.
Tú llamas a esto “políticamente la Copa Mundial”. Eso no es periodismo. Es omitir deliberadamente la agresión ecuatoriana de 2024 para presentar como “insólito” lo que es coherencia elemental. Un periodista de verdad explicaría por qué México mantiene la ruptura. Tú eliges la versión que más daño le hace al gobierno de Sheinbaum.
No entiendo que se digan periodistas cuando hacen esto. Es militancia pura disfrazada de información. Y lo peor es que lo hacen con total descaro. He dicho.
Le usurparon el trono. Le arrebataron a sus hijos. Pero hoy, por fin, se sienta en el lugar que siempre le perteneció.
Pónganse en pie para recibir a Rhaenyra Targaryen, la primera de su nombre, Reina de los Ándalos, los Rhoynar y los Primeros Hombres.
#HouseOfTheDragon
Lo que pasa en América Latina es un fenómeno doloroso: personas que viven las consecuencias de la desigualdad terminan votando por quienes prometen profundizar el modelo que las genera.
La explicación no siempre está en la economía, sino en la identidad. Muchos votan desde lo que aspiran ser y no desde la realidad que viven. Prefieren sentirse cerca de un estatus imaginado antes que defender derechos que mejorarían su vida de forma concreta.
Y ahí está la gran paradoja de nuestro tiempo: quienes más necesitan un Estado que los proteja, muchas veces terminan respaldando a quienes buscan debilitarlo. Qué tristeza.
#EleccionesColombia
Las inteligencias artificiales no viven una experiencia, no poseen un cuerpo, no pasan por la alegría y el dolor, no maduran en las relaciones ni conocen desde dentro lo que significan el amor, el trabajo, la amistad y la responsabilidad. Tampoco tienen una conciencia moral: no juzgan el bien y el mal, no captan el sentido último de las situaciones ni asumen el peso de las consecuencias. Pueden imitar, pueden simular pero no conocen lo que producen, porque no residen en el horizonte afectivo, relacional y espiritual en el que el ser humano se hace sabio. #MagnificaHumanitas