Siento mucho pesar de la forma como los escándalos de corrupción causan enorme daño reputacional al Pacto Histórico y a todos sus miembros.
A la vez siento rabia porque el odio que esto genera lo recogemos quienes actuamos con decencia en la política. Y también siento profunda decepción con quienes llegaron a manchar con su ambición personal un proyecto que le está cambiando la cara al país. Basta nada más con ver el gigantesco salto social que se ha dado. Lo que hicimos muchos con las manos ellos lo están borrando con las patas.
Urge el comité de ética en el partido para extremar los filtros para que no se sigan colando estos personajes sin escrúpulos, ávidos de riqueza mal habida y de poder.
Un proyecto que lleva seis décadas consolidándose y por el que muchos han muerto, no se puede derrumbar por unos (as) estúpidos (as) cascareros, porque eso es lo que son, que se pegan de cualquier peso para aparentar lo que no son.
RT por favor.